EL POZÓN DE LA DOLORES, textos premiados del IES VALLE DE CAMARGO

Aquí dejamos el enlace a algunos de los textos premiados en la fase municipal del concurso literario El Pozón de la Dolores, en el que participamos desde el año 2001 los tres institutos públicos de Camargo. Entonces fue la primera edición y esta es nuestra “mayoría de edad”. Larga vida a este ejemplo de creatividad y colaboración.

Premiados “EX-AEQUO” en la categoría Bachillerato y en la modalidad prosa:

Sandra de la Hoz (H1A), Elegía

Catherine Martínez (C2A) Espadas y sangre.

En la categoría de Bachillerato, modalidad poesía,  el premio quedó desierto, pero se hizo una mención especial:

Miriam Vicente (H2A) Agujero negro

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Noticia

AL FINAL DE IRENE SÁNCHEZ CARRÓN

Al final

                      “Los ojos ven, el corazón presiente.”
Octavio Paz

Que pocas cosas duelen. Digamos, por ejemplo,
que se puede no amar de repente y no duele.

Duele el amor si pasa
hirviendo por las venas.
Duele la soledad,
latigazo de hielo.

El desamor no duele. Es visita esperada.
No duele el desencanto. Es tan sólo algo incómodo.

Somos así, mortales
irremediablemente,
sin duda acostumbrados
a que todo termine.

De Porque no somos dioses 1998

Deja un comentario

Archivado bajo POEMA DE LA SEMANA

EL HIJO, DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Yo me escondía, y tú venías buscándome, buscándome.

Cansada ya, como no me encontrabas, te enfadabas un poco y me decías: “¡Hijo, sal de una vez, que esto no parece ya un juego!”.

Y te ibas. Y yo me asomaba un poco por mi escondite, riendo.

Ahora tú te has escondido, ¡y qué bien! Y yo no te encuentro.

Te busco, y te busco, y ya sintiendo la noche, muy triste, te digo: “¡Madre, sal de una vez, que esto no parece ya un juego!”

Voy y vengo solo. Y tú, ¿te asomas, sonriendo, por tu escondite?

Deja un comentario

Archivado bajo Microrrelatos

SARA BÚHO.

Acabo de cerrar la puerta justo
después de perder la mirada tras de ti;
es de valientes despedirse y no cerrar
justo después.
Me he dicho que no escribiría esto,
pero no se me ocurre un mejor modo
de seguir sintiéndote cerca.
Benditas palabras,
bendito papel,
bendita tu piel
y la tinta,
y las letras,
y las de tu nombre;
cómo se esparcen en mi boca,
cómo se derraman por los recuerdos,
cómo sonríen en tu ausencia,
cómo asesinan a la soledad.
Me he dicho que no escribiría esto,
pero acabo de cerrar la puerta
justo después de despedirnos,
desde cerca y luego desde lejos,
y no se me ocurre mejor consuelo
que el de poder escribir sobre ti
sin tener que haberte perdido.
(Puedes seguir leyendo aquí)

Deja un comentario

Archivado bajo POEMA DE LA SEMANA

LA DICHA DE VIVIR, DE LEOPOLDO LUGONES

Poco antes de la oración del huerto, un hombre tristísimo que había ido a ver a Jesús, conversaba con Felipe, mientras concluía de orar el Maestro.

-Yo soy el resucitado de Naim -dijo el hombre-. Antes de mi muerte, me regocijaba con el vino, holgaba con las mujeres, festejaba con mis amigos, prodigaba joyas y me recreaba en la música. Hijo único, la fortuna de mi madre viuda era mía tan solo. Ahora nada de eso puedo; mi vida es un páramo. ¿A qué debo atribuirlo?

-Es que cuando el Maestro resucita a alguno, asume todos sus pecados -respondió el apóstol-. Es como si aquel volviera a nacer en la pureza del párvulo…

-Así lo creía y por eso vengo.

-¿Qué podrías pedirle, habiéndote devuelto la vida?

-Que me devuelva mis pecados -suspiró el hombre.

Deja un comentario

Archivado bajo Microrrelatos